Los libros de texto iraníes predican las
virtudes de la dictadura y el odio.
El acuerdo nuclear del presidente Barack Obama
con Irán tiene una cláusula de expiración, con casi toda restricción en el
programa nuclear de los mulás expirando en 15 años. Así que vale la pena
prestar atención a lo que se le enseña a la próxima generación de iraníes
acerca de la misión de su país en el mundo.
Nuestra mejor mirada hasta ahora llega gracias
a un nuevo informe de Impact-se, un instituto con base en Jerusalem que
monitorea el contenido de libros de texto a lo largo del Medio Oriente. Un libro
de texto de noveno grado de educación social dice: “Todos son sumisos y
obedientes del Jurista-Guardián,” o sea, el Líder Supremo Ali Khamenei. Los
líderes del régimen son presentados como infalibles, inspirados divinamente y
más allá de las críticas.
La sección sobre limpieza de un libro de texto
de religión de tercer grado incluye una ilustración de niños iraníes
ahuyentando una mancha sucia y parecida a moco con una Estrella de David en su
espalda. Un texto de quinto grado para al año académico 2016-17 muestra a niños
palestinos atacando a soldados israelíes con piedras y hondas. Es acompañado
por el retrato del fundador del régimen, Ayatola Khomeini y su mandato de que
“Israel debe ser eliminada.” Estados Unidos es retratado como una potencia
hegemónica agresiva.
En cuanto a los tipos de armas que Irán puede
utilizar, un libro de texto de religión para el 12o grado instruye que “El
saber islámico es tal que los expertos pueden extraer de él nuevas leyes
concernientes a… adquisición y uso de nuevas armas, en concordancia con las
nuevas necesidades de la sociedad.”
Parte de la apuesta de Barack Obama al firmar
el acuerdo nuclear es que la juventud iraní será más moderada que los
fundamentalistas religiosos que gobiernan ahora el país. Este programa sugiere
que esa no es una apuesta que él probablemente gane.
Traducido por Marcela Lubczanski para Enlace
Judío México
Teherán enseña a sus niños
26/Jul/2016
Enlace Judío, México, Tomado de The Wall Street Journal